La crisis provocada por más de 50 días de bloqueos en carreteras evidenció la alta dependencia alimentaria de La Paz, donde cerca del 70% de los productos que consume provienen de otros departamentos o del exterior.
Dependencia expuesta por los bloqueos
Las restricciones al transporte dificultaron el abastecimiento de alimentos y dejaron al descubierto la vulnerabilidad del departamento frente a interrupciones prolongadas en las cadenas de suministro.
Ante este escenario, especialistas y promotores de agricultura urbana destacan la importancia de generar alternativas sostenibles que permitan a las familias producir parte de sus propios alimentos.
Experiencia en unidades educativas
Una de las iniciativas que ganó relevancia es la implementación de Huertos Smart o huertos urbanos inteligentes, desarrollados en siete unidades educativas.
La experiencia permitió que estudiantes y familias produjeran y comercializaran alimentos a precios accesibles durante los periodos de escasez, contribuyendo al abastecimiento local.
Una apuesta por la resiliencia
La propuesta busca incentivar la creación de espacios productivos en viviendas y comunidades, reduciendo la dependencia externa y fortaleciendo la seguridad alimentaria.
El desafío cobra mayor relevancia debido a la interrupción del ciclo agrícola ocasionada por los bloqueos y a los efectos del fenómeno climático “Súper Niño”, que podría generar sequías y heladas en distintas regiones del país.

