La intensa ola de calor que afecta a varios países de Europa deja consecuencias cada vez más graves. En Francia, las autoridades reportaron al menos 40 personas fallecidas desde el inicio del fenómeno climático el pasado 18 de junio.
Ahogamientos durante la ola de calor
El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, informó que la mayoría de las víctimas son jóvenes que intentaron refrescarse en ríos y zonas no vigiladas.
Entre los casos más recientes figuran dos adolescentes de 15 años que murieron tras lanzarse al río Doubs y una niña de 13 años que perdió la vida al ahogarse en el río Sena.
La autoridad calificó la situación como una «triste plaga» y pidió extremar las medidas de precaución.
Miles de hogares sin electricidad
Las altas temperaturas también provocaron problemas en el suministro eléctrico. Alrededor de 68.000 hogares permanecían sin energía en el oeste de Francia debido a una falla relacionada con el calor extremo.
Según las autoridades, el incidente fue accidental y no dejó personas heridas, aunque las labores para restablecer el servicio podrían extenderse durante varias horas.
Temperaturas excepcionales
Francia mantiene en alerta roja a decenas de departamentos por la persistencia de la ola de calor.
En la localidad de Ergué-Gabéric, en la región de Bretaña, los termómetros alcanzaron cerca de 40 grados centígrados, una cifra considerada inusual para una zona caracterizada por su clima templado y su cercanía al mar.
Las autoridades continúan monitoreando la evolución del fenómeno mientras recomiendan evitar la exposición prolongada al sol y mantenerse hidratados.

