Un informe defensorial revela que Cochabamba y Santa Cruz son las únicas gobernaciones de Bolivia con programas especializados para atender directamente a niñas, niños y adolescentes en situación de calle, pese a las responsabilidades establecidas por la normativa vigente.
Solo dos de las nueve gobernaciones de Bolivia cuentan con programas especializados para atender de manera directa a niñas, niños y adolescentes en situación de calle (NNASC), según el informe defensorial Derechos a la Intemperie.
El documento señala que las gobernaciones de Cochabamba y Santa Cruz son las únicas que implementan programas específicos de prevención y abordaje para esta población, lo que representa el 22,2% del total de gobiernos departamentales. En el resto de los departamentos, la respuesta se limita a centros de acogimiento general, acciones aisladas o derivaciones.
La situación se presenta pese a que el Código Niña, Niño y Adolescente establece responsabilidades para los gobiernos departamentales en la atención y protección de esta población.
Falta de protocolos y reducción de recursos
El informe también identifica una ausencia generalizada de protocolos de atención. El 78% de las gobernaciones no cuenta con guías específicas para intervenir en casos de niñas, niños y adolescentes en situación de calle.
Cochabamba aplica el protocolo nacional aprobado en 2016, mientras que Santa Cruz elaboró uno en 2025 junto con organizaciones de la sociedad civil.
A estas deficiencias se suman las restricciones presupuestarias. En Cochabamba, los recursos destinados al programa disminuyeron un 24,9% entre 2023 y 2024. En Santa Cruz, la reducción alcanzó el 82,84% entre 2024 y 2025.
Municipios con atención limitada
La situación también alcanza a los municipios, responsables de ejecutar directamente las políticas de protección integral. Solo tres de los diez municipios más importantes del país —Cochabamba, Tarija y Sucre— mantienen programas o servicios relacionados con esta problemática.
Sin embargo, el programa implementado en Sucre está orientado principalmente a la prevención del trabajo infantil.
El informe documenta además casos de rechazo, estigmatización y barreras burocráticas en las Defensorías de la Niñez y Adolescencia, así como la falta de seguimiento a menores que retornan a hogares donde persisten situaciones de violencia.
Respuesta institucional insuficiente
El documento también advierte sobre la alta rotación de funcionarios, una situación que dificulta la consolidación de una atención especializada para niñas, niños y adolescentes en situación de calle.
En conjunto, el informe Derechos a la Intemperie concluye que la respuesta institucional frente a esta problemática presenta insuficiencias, desarticulación y omisiones que comprometen la protección integral de esta población.
Dato: Según el informe, solo Cochabamba y Santa Cruz cuentan con programas departamentales especializados para la prevención y atención directa de niñas, niños y adolescentes en situación de calle.

