El terremoto de magnitud 7,7 que sacudió el sur de Panamá el viernes 9 de octubre dejó al menos 27 heridos leves y más de 400 edificaciones afectadas, sin víctimas mortales reportadas. El Gobierno declaró el estado de emergencia nacional para destinar hasta $us 100 millones a la atención de los daños.
Baja densidad poblacional y características del terreno
El epicentro se ubicó cerca de Tonosí, en el suroeste del país, en una zona de baja densidad demográfica. Según reportes internacionales, esta condición redujo la exposición de la población al impacto directo del sismo.
Las características del terreno y la resistencia de parte de las edificaciones también fueron señaladas como factores que pudieron contribuir a evitar consecuencias más graves. Sin embargo, estos elementos no eliminan el riesgo ante terremotos de gran magnitud.
Cientos de viviendas y centros educativos afectados
El Sistema Nacional de Protección Civil informó sobre daños en viviendas, escuelas, hospitales, iglesias, edificios públicos, puentes y carreteras en distintas provincias.
El balance difundido por la Agencia EFE contabilizó 142 viviendas y 188 centros escolares afectados, además de unos 300 evacuados. También se registraron réplicas que mantuvieron en alerta a las autoridades.
Gobierno declara estado de emergencia
El Gobierno panameño declaró la emergencia nacional el sábado 10 de octubre para atender a las familias afectadas y financiar trabajos de reparación y reconstrucción.
La medida habilita recursos de hasta $us 100 millones para responder a los daños en viviendas e infraestructura.
Dato: El Gobierno declaró una emergencia nacional que permite canalizar hasta $us 100 millones para atender los daños.

