Foto: Redes Sociales.

La científica boliviana Aleida Iriarte recibió un reconocimiento internacional de $us 500 para desarrollar un proyecto de conservación comunitaria de ranas microendémicas y amenazadas del género Microkayla en los Andes bolivianos.

En las montañas de los Andes bolivianos habitan pequeñas ranas del género Microkayla, algunas conocidas únicamente en territorios muy reducidos y amenazadas por la pérdida de sus hábitats. Para contribuir a su conservación, la científica boliviana Aleida Iriarte recibió un premio internacional que financiará un proyecto de trabajo con comunidades locales.

Iriarte, estudiante de doctorado de la Universidad de Florida, con sede en Gainesville, Estados Unidos, fue una de las dos personas seleccionadas en la categoría de conservación de las Becas Roger Conant de Herpetología 2026, otorgadas por la Sociedad para el Estudio de Anfibios y Reptiles (Society for the Study of Amphibians and Reptiles, SSAR).

El fondo, de $us 500, permitirá desarrollar el proyecto “Gestión de las ranas microendémicas y amenazadas del género Microkayla mediante la conservación comunitaria en los Andes bolivianos”. La SSAR otorgó este año 14 reconocimientos en seis categorías y anunció a los ganadores el 12 de agosto.

Conservación de especies microendémicas

El proyecto se concentra en un grupo de anfibios que la propia Iriarte describe como “pequeñas maravillas”, que viven a gran altitud en las montañas de Bolivia y presentan elevados niveles de microendemismo.

En un artículo publicado por el Museo de Historia Natural de Florida, la investigadora explica que varias especies de Microkayla están en peligro crítico y otras son consideradas deficientes en datos, por lo que todavía no existe información suficiente para establecer con precisión su situación.

El microendemismo resulta clave para entender la importancia de la investigación. Se refiere a especies cuya distribución geográfica está restringida a áreas extremadamente pequeñas. En el caso de las Microkayla, conocer dónde viven, cómo utilizan su hábitat y cuáles son sus condiciones de supervivencia forma parte del trabajo de la investigadora boliviana, cuyo proyecto doctoral estudia el comportamiento, la fisiología y la distribución de estas ranas con el propósito de aportar a su conservación.

Investigación y expediciones en los Andes

La investigación llevó a Iriarte, en 2025, hasta la base del Illimani, en La Paz. Era su primera visita al lugar que había elegido como sitio de estudio. Con apoyo del Museo de Historia Natural de Florida y de la Iniciativa Boliviana para los Anfibios (Bolivian Amphibian Initiative, BAI), pudo observar por primera vez ejemplares de Microkayla cerca de la comunidad de Totoral.

La visita no se limitó a buscar ranas. Iriarte comenzó a establecer vínculos con los habitantes del lugar, una relación que considera importante para el trabajo que desarrollará durante los próximos años. En su relato sobre aquella experiencia, cuenta que compartió partidos de fútbol y conversaciones con integrantes de la comunidad durante las tardes.

La visita incluyó además el Museo de Historia Natural Alcide d’Orbigny, en Cochabamba, y la Colección Boliviana de Fauna, en La Paz. Allí tomó medidas corporales de ejemplares conservados y recopiló datos sobre los lugares donde habían sido registrados.

Durante ese mismo periodo, Iriarte participó como asistente de investigación en dos expediciones de la BAI, financiadas por un proyecto de National Geographic denominado “En busca de las poblaciones de anfibios remanentes en los Andes bolivianos”. El objetivo fue registrar nuevas localidades de Telmatobius, un género de ranas acuáticas, y Microkayla.

Las exploraciones llegaron hasta las montañas de la frontera entre Bolivia y Chile y a zonas montañosas próximas a la región valluna. Las búsquedas dejaron además indicios que podrían abrir nuevas líneas de investigación. La científica señaló que “es posible que hayamos encontrado algunas especies nuevas”, aunque estos posibles hallazgos todavía deben ser respaldados por investigaciones y publicaciones científicas.

Una trayectoria vinculada a Bolivia

El vínculo de Iriarte con Bolivia antecede a su carrera científica. Nació en el país y su familia emigró a Estados Unidos cuando ella tenía cinco años. Los viajes frecuentes a Bolivia mantuvieron su conexión con el territorio y alimentaron su interés por la conservación de la biodiversidad.

En 2023, mientras estudiaba Zoología y Química en la Universidad del Sur de Illinois, recibió la Beca Goldwater, un reconocimiento para estudiantes destacados que proyectan carreras de investigación en ciencias naturales, ingeniería y matemáticas. La institución destacó su experiencia en secuenciación y análisis de ADN, sistemas de información geográfica, teoría evolutiva y bioinformática.

Un año después, la Universidad del Sur de Illinois informó que Iriarte fue seleccionada para el Programa de Becas de Investigación para Graduados de la Fundación Nacional de Ciencias. Posteriormente, continuó su formación académica con el propósito de convertirse en investigadora y conservacionista de la biodiversidad.

Ahora, el premio otorgado por la Sociedad para el Estudio de Anfibios y Reptiles abre una nueva etapa en ese propósito: contribuir a la protección de las ranas Microkayla mediante estrategias de conservación que incorporen a las comunidades de los Andes bolivianos.

Dato: El microendemismo se refiere a especies cuya distribución geográfica está restringida a áreas extremadamente pequeñas, lo que puede aumentar su vulnerabilidad ante la pérdida y transformación de sus hábitats.

Por Nayzeth Leny Veniz Huarachi

Bienvenido(a) a mi espacio personal. Aquí comparto mi formación, experiencia y proyectos en el ámbito de la comunicación, el periodismo y los medios digitales, reflejando mi crecimiento profesional y mi compromiso con una comunicación responsable.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *