La falta de un registro social único en Bolivia dificulta identificar a las familias en situación de vulnerabilidad y limita la focalización de las ayudas económicas estatales, advirtieron especialistas de la Fundación Jubileo y la Universidad Privada Boliviana (UPB).
Alertan sobre posibles exclusiones
El director de la Fundación Jubileo, Juan Carlos Núñez, y el director del Centro de Investigaciones Económicas y Empresariales de la UPB, Joaquín Morales, analizaron las dificultades para identificar a los beneficiarios de las medidas de compensación económica anunciadas por el Gobierno tras el retiro de la subvención a los carburantes.
Entre estas medidas figura el bono extraordinario PEPE II, que contempla una asignación de Bs 1.600 millones para beneficiar a 2,9 millones de personas mediante tres pagos bimensuales de Bs 250.
Registros actuales presentan limitaciones
Actualmente, la identificación de beneficiarios se apoya en listas sectoriales que incluyen a madres gestantes, estudiantes, adultos mayores que reciben la Renta Dignidad, personas con discapacidad grave y población institucionalizada.
Morales advirtió que la combinación de estos registros no garantiza una cobertura completa, debido a que algunas personas en situación de vulnerabilidad podrían no figurar en ninguna de las listas y quedar excluidas de las transferencias.
Indicadores económicos no reflejan toda la realidad
Los especialistas señalaron que indicadores como el consumo de electricidad y el acceso al sistema financiero pueden ofrecer una imagen incompleta de la situación económica de los hogares. Algunas viviendas de alto valor permanecen desocupadas y registran bajo consumo, mientras que familias de bajos ingresos pueden carecer de conexiones regulares o de información catastral precisa.
También mencionaron que el 84% de la población ocupada trabaja en la informalidad, lo que dificulta conocer sus ingresos mediante mecanismos convencionales. A ello se suman los cambios de domicilio y de actividad laboral que pueden producirse durante una crisis económica.
Registro social único está previsto para 2027
Según lo expuesto en el programa Detrás de los Números, de la Red ERBOL, el acuerdo marco con organismos multilaterales prevé iniciar en marzo de 2027 el diseño formal de un registro social único.
Sin embargo, los analistas señalaron que su implementación requerirá tiempo, recursos y verificación de datos. Por ello, advirtieron que la construcción del sistema no debería retrasar la atención a las familias afectadas por el incremento de los costos de los alimentos y el transporte, especialmente en las zonas rurales.
Dato: El diseño formal del registro social único está previsto para marzo de 2027.

