El Departamento de Defensa de Estados Unidos emitió nuevas directrices médicas para establecer protocolos uniformes de detección y tratamiento de la deficiencia de testosterona en hombres dentro de sus servicios de salud, en cumplimiento de una orden anunciada en julio.
Nuevas directrices médicas
La Agencia de Salud de la Defensa (DHA) emitió las directrices dirigidas a los departamentos militares y proveedores de atención médica. Según el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, las medidas tienen efecto inmediato y establecen procedimientos comunes para la detección y tratamiento de esta condición.
Objetivo de las medidas
El Pentágono señaló que la identificación y tratamiento de niveles hormonales considerados subóptimos busca contribuir a la salud de los miembros de las Fuerzas Armadas, además de fortalecer su rendimiento y preparación.
Continuidad de una orden de julio
Las nuevas directrices reemplazan otras publicadas a inicios de septiembre y posteriormente rescindidas. Estas medidas dan continuidad a la orden anunciada en julio por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien había señalado que el Departamento comenzaría a realizar pruebas relacionadas con los niveles de testosterona.
Posible tratamiento hormonal
La disposición contempla recomendar terapias hormonales cuando los profesionales médicos determinen que son necesarias. Hegseth sostuvo que la atención a la salud y al desempeño de los combatientes forma parte de las prioridades para mantener la capacidad operativa de las Fuerzas Armadas.
Enfoque en la preparación militar
El secretario de Defensa afirmó que Estados Unidos debe continuar buscando mecanismos para optimizar el desempeño, la resiliencia y la salud a largo plazo de sus integrantes, al considerar que el combatiente individual constituye un elemento decisivo para la capacidad militar.
Dato: Las directrices tienen aplicación inmediata dentro de la Agencia de Salud de la Defensa.

