Cuatro décadas después del triple asesinato de Huanchaca, especialistas advierten que Bolivia enfrenta un escenario más complejo, caracterizado por redes transnacionales, disputas territoriales, sicariato, lavado de dinero y una posible penetración del crimen organizado en instituciones y actividades económicas.

Huanchaca marcó un precedente

En 1986, el naturalista Noel Kempff Mercado, el piloto Juan Cochamanidis y el guía Franklin Parada fueron asesinados en la serranía de Huanchaca, donde operaba una factoría de cocaína. El hecho expuso la presencia de estructuras dedicadas a la producción y tráfico de droga en territorio boliviano.

Narcotráfico adquiere nuevas características

El director de la Fundación Milenio, Henry Oporto, sostiene que Bolivia pasó de concentrarse en la producción de hoja de coca y pasta base a participar también en el procesamiento de cocaína y en rutas del tráfico internacional. A este escenario se suman delitos vinculados al contrabando, la minería ilegal y el lavado de dinero.

Advierten sobre violencia y crimen organizado

La Policía investiga hechos violentos y posibles disputas entre organizaciones criminales, principalmente en Santa Cruz. Hasta el 3 de septiembre se contabilizaron 46 fallecidos en 37 ataques con características de ejecución o sicariato, aunque no todos están atribuidos al narcotráfico. Especialistas señalan que el desafío continúa siendo identificar las redes económicas, de protección y a los responsables detrás de estas estructuras criminales.

Por Yulisa Copa Mamani

Me desempeño como periodista digital, elaborando y publicando contenido informativo para plataformas digitales en Radio Televisión Universitaria (RTvU).

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