Saturnina y Avelino se convirtieron en los primeros pichones de paraba azul nacidos en una caja nido instalada especialmente para esta especie en la comunidad de Candelaria, dentro del Área Natural de Manejo Integrado (ANMI) San Matías, en el este de Santa Cruz.
Un hito para la conservación
El nacimiento representa el primer registro exitoso de reproducción de la paraba azul (Anodorhynchus hyacinthinus) en una caja nido dentro del ANMI San Matías. La especie está clasificada como “en peligro” en el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia, edición 2026.
El resultado se produjo seis meses después de que investigadores, guardaparques y organizaciones de conservación comenzaran a instalar estas estructuras como alternativa ante la reducción de los sitios naturales de nidificación.
30 cajas nido fueron instaladas
Hasta el momento, el proyecto permitió instalar 30 cajas nido en diferentes puntos del ANMI San Matías: Candelaria, Santo Rosario, Santo Corazón, San Fernando y Pozones.
Las estructuras fueron adaptadas a las características de la paraba azul, considerada la especie de paraba más grande. Las cajas son cinco centímetros más grandes que las utilizadas para la paraba barba azul y cuentan con una entrada fabricada con madera de mayor grosor.
Incendios redujeron los sitios de nidificación
La iniciativa responde a la pérdida de árboles grandes con cavidades naturales, utilizados por las parabas para reproducirse. Los incendios registrados desde 2019 afectaron parte de estos árboles, mientras que el incendio de 2024 alcanzó alrededor del 75% del territorio del ANMI San Matías.
Ante la reducción de árboles de gran porte, las aves comenzaron a utilizar especies de menor diámetro, como el tarumá y el totaí, donde los intentos de nidificación suelen fracasar. La situación también incrementó la competencia entre diferentes especies por las cavidades disponibles.
Conservación con participación de las comunidades
El proyecto es impulsado por el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), guardaparques del ANMI San Matías, la Fundación Conservación de Loros en Bolivia (CLB) y el Fondo Mundial para los Loros, con apoyo del zoológico de Phoenix.
La iniciativa busca además involucrar a estudiantes y pobladores en la elaboración de cajas nido, formar monitores ambientales y generar oportunidades vinculadas con la conservación y el aviturismo en las comunidades del área protegida.
Dato: El ANMI San Matías tiene una superficie de 2.918.500 hectáreas y forma parte del Pantanal boliviano.

