Ante la escasez de agua y pasturas provocada por las condiciones climáticas, productores del Chaco cruceño incorporan el cultivo de tuna forrajera como complemento para alimentar al ganado durante los periodos de sequía.
Una alternativa para enfrentar la sequía
Una de estas experiencias es la del presidente de la Asociación de Productores de Leche de Cuevo (Aplecuevo), Ronny Vaca, quien desde hace aproximadamente cinco o seis años implementa este cultivo en su granja lechera, ubicada en el municipio de Cuevo, a unos 300 kilómetros de la ciudad de Santa Cruz.
La iniciativa surgió después de conocer experiencias desarrolladas en el noreste de Brasil, donde se aplicaron técnicas para producir tuna forrajera a gran escala.
Vaca destacó que esta planta tiene la capacidad de almacenar más del 80% de agua, característica que permite disponer de alimento verde para el ganado durante las temporadas de escasez de agua y pasturas.
Cultivo en espacios reducidos
En su propiedad, el productor cuenta con aproximadamente media hectárea de la variedad Nopalea mexicana, que no tiene espinas y es aceptada por el ganado debido a su sabor.
Para su producción utiliza un sistema de plantación denominado “de dominó”, que consiste en colocar las pencas de tuna a una distancia aproximada de 15 centímetros, con el propósito de obtener una importante cantidad de forraje verde en espacios reducidos.
Un complemento para la alimentación del ganado
El productor aclaró que la tuna no pretende reemplazar las pasturas tradicionales ni otros alimentos, sino complementar la dieta del ganado, principalmente en épocas críticas, cuando disminuye la disponibilidad de agua y forraje.
La experiencia también comienza a extenderse entre otros productores. Según Vaca, en la zona de Pueblo entre 10 y 15 personas ya incorporan este cultivo. Además, mencionó experiencias en Boyuibe y trabajos de carácter académico en Yapacaní.
Dato: En la granja de Ronny Vaca se cultiva la variedad Nopalea mexicana, que se caracteriza por no tener espinas.

