Encontrar heces, orina o nidos de roedores dentro de una vivienda puede representar un riesgo sanitario, especialmente si los residuos se barren o aspiran en seco, ya que pueden liberar partículas contaminadas; por ello, especialistas recomiendan ventilar, desinfectar y realizar una limpieza húmeda para reducir el riesgo de exposición al hantavirus.
Barrer puede aumentar el riesgo
Las heces, la orina y la saliva de algunos roedores pueden contener hantavirus. Cuando los residuos están secos y son removidos con una escoba o aspiradora, pueden generar partículas que quedan suspendidas en el aire y posteriormente ser inhaladas. Por este motivo, se recomienda no barrer ni aspirar directamente los residuos antes de desinfectarlos y humedecerlos.
La limpieza debe hacerse en húmedo
Antes de comenzar, se recomienda ventilar durante al menos 30 minutos los espacios cerrados y utilizar guantes de goma o plástico. Posteriormente, se deben rociar las heces, la orina o los nidos con un desinfectante doméstico o una solución de lavandina, dejar actuar durante aproximadamente cinco minutos y recoger los residuos con toallas de papel. Después, es necesario volver a desinfectar las superficies y lavarse las manos con agua y jabón una vez retirados los guantes.
Prevenir también es parte de la limpieza
El hantavirus puede provocar fiebre, cansancio, dolores musculares, dolor de cabeza y escalofríos y, en algunos casos, evolucionar rápidamente hacia dificultades respiratorias. Si estos síntomas aparecen después de una exposición a roedores, se recomienda buscar atención médica e informar sobre el contacto. Para reducir el riesgo, también es importante sellar grietas y agujeros por donde puedan ingresar roedores, conservar los alimentos protegidos y mantener limpias las áreas alrededor de la vivienda.

