Aunque existe un procedimiento para retirar y destruir medicamentos caducados en Bolivia, especialistas advierten dificultades en el control y recojo que podrían derivar en su disposición inadecuada o comercialización informal.
Existe una ruta para su destrucción
Los medicamentos vencidos cuentan con un procedimiento establecido para su retiro y eliminación. Según Álvaro Mancilla, presidente de la Asociación de Profesionales Propietarios de Farmacias (Asprofar) de El Alto, los laboratorios deben reportar estos productos para activar un proceso de destrucción supervisado por la autoridad sanitaria y ejecutado por empresas autorizadas.
Los fármacos son separados según su presentación. Comprimidos, cápsulas y algunos antibióticos son destinados a procesos de incineración, mientras que los medicamentos líquidos reciben un tratamiento diferenciado antes de su disposición final.
Advierten dificultades en el control
El principal problema se presenta antes de completar este proceso. Mancilla señaló que, aunque laboratorios, importadoras y distribuidoras tienen la responsabilidad de recoger los medicamentos vencidos, existen vacíos en el control de esta obligación.
Estas deficiencias pueden provocar que algunos productos terminen en la basura común o, en situaciones más graves, sean desviados hacia circuitos informales de comercialización.
Riesgo para la población
El manejo inadecuado de medicamentos caducados representa un riesgo tanto para el medio ambiente como para la población, especialmente si estos productos vuelven a ingresar al mercado sin controles sanitarios.
Por ello, especialistas plantean la necesidad de fortalecer la supervisión y garantizar que los medicamentos vencidos cumplan toda la ruta establecida hasta su destrucción y disposición final.
Dato: La normativa establece que los laboratorios, importadoras y distribuidoras deben recoger los medicamentos vencidos para su posterior destrucción.

