En una sesión extraordinaria del consejo hemisférico, la Organización de los Estados Americanos (OEA) manifestó su firme apoyo a la institucionalidad democrática del país y rechazó las medidas de presión que vulneran derechos esenciales de la población.
Respaldo explícito al orden constitucional
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, expresó formalmente el respaldo del organismo internacional hacia el gobierno democráticamente electo del presidente Rodrigo Paz. Ramdin advirtió que Bolivia atraviesa un momento «extraordinariamente difícil» debido a una compleja combinación de tensiones políticas, presiones institucionales y una crisis económica global que se ve agravada por la transición energética y la fragilidad de los mercados.
Frente a este escenario, la máxima autoridad de la OEA subrayó que:
- Defensa institucional: Debilitar o socavar las instituciones democráticas del Estado Plurinacional no soluciona los problemas, sino que exacerba y profundiza la crisis política y social.
- Rechazo a la violencia: Se condenó enérgicamente cualquier hecho de violencia, enfatizando que la obstrucción de servicios sociales y médicos esenciales no tiene cabida en ninguna sociedad democrática.
Denuncia del Estado boliviano ante el foro internacional
La sesión contó con la intervención del Canciller de Bolivia, Fernando Aramayo, quien expuso de manera detallada la coyuntura que golpea al país. La autoridad nacional denunció ante la comunidad internacional que diversos grupos organizados han excedido el derecho a la protesta social, transformándolo en una estrategia de desestabilización política.
Aramayo fundamentó la solicitud de acompañamiento político basándose en tres ejes:
- Ataques a la gestión pública: Hostigamiento e instituciones cercadas y amenazas directas contra servidores públicos.
- Crisis humanitaria por bloqueos: El cierre prolongado de carreteras que impide de forma deliberada el suministro de alimentos e insumos médicos a las principales ciudades.
- Límite de la protesta: Si bien el Ejecutivo ratificó su respeto por las manifestaciones pacíficas, el canciller aclaró que el Estado no puede tolerar la coacción colectiva ni la vulneración de los derechos fundamentales de toda la ciudadanía.
Llamado prioritario al diálogo inclusivo
Tanto la Secretaría General del organismo como los representantes diplomáticos exhortaron a todos los actores políticos y sectores sociales movilizados en Bolivia a deponer las actitudes radicales y comprometerse con un diálogo inclusivo y fructífero. Ramdin concluyó manifestando su confianza en la capacidad institucional de Bolivia para hallar una salida pacífica a la crisis bajo el liderazgo del actual mandatario.
Dato: El pronunciamiento de la OEA coincide con una fuerte ofensiva diplomática del gobierno boliviano, que en la misma semana ha recibido el respaldo de la Unión Europea y ha expuesto la afectación de los derechos económicos y sociales ante las principales relatorías de la CIDH.


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