El ministro de Desarrollo Productivo Rural y Agua, Óscar Mario Justiniano, afirmó que el contrabando de combustibles producía más de tres millones de dólares diarios, señaló que detrás de las movilizaciones existen intereses ilícitos y ratificó que el Gobierno no negociará con sectores que buscan beneficiarse del caos social, tras el consenso alcanzado para un nuevo decreto que perfecciona el DS 5503.
El ministro Óscar Mario Justiniano aseguró que el contrabando de combustibles en Bolivia llegó a generar ganancias superiores a los 3 millones de dólares por día, constituyéndose en uno de los principales intereses detrás de las recientes movilizaciones y bloqueos registrados en el país. La autoridad sostuvo que el Gobierno identificó claramente a los sectores que se benefician de estas actividades ilegales y reiteró que no habrá ningún tipo de pacto con quienes buscan lucrar a costa de la población.
Intereses detrás de las movilizaciones
Justiniano explicó que las protestas respondieron a una convergencia de intereses, algunos legítimos y otros vinculados directamente a actividades ilícitas. En una entrevista con el programa A Primera Hora de EL DEBER, la autoridad indicó que se logró identificar tres intereses bien marcados, entre ellos los de sectores relacionados con el contrabando de combustibles, el narcotráfico, la minería ilegal y otros negocios fuera del marco legal.
Según el ministro, una parte importante de las organizaciones sociales aceptó el acuerdo alcanzado con el Ejecutivo y optó por la desmovilización, al considerar que el nuevo decreto representa un “pacto país” que permitió canalizar y defender los intereses de sus bases. Sin embargo, advirtió que otros grupos continúan con medidas de presión sin una demanda legítima, generando violencia y afectando directamente a la población.
Ganancias millonarias y postura del Gobierno
El titular de Desarrollo Productivo fue enfático al señalar que el contrabando de combustibles generaba más de 3 millones de dólares diarios, razón por la cual el Gobierno no dará espacio ni abrirá negociaciones con quienes viven de esta actividad ilegal. Afirmó que estos sectores buscan “volver al pasado” y mantener privilegios económicos obtenidos mediante el desvío de recursos subsidiados.
Justiniano sostuvo que permitir este tipo de prácticas significa perjudicar a toda la población boliviana, ya que el contrabando impacta en el abastecimiento interno, distorsiona los precios y debilita la economía nacional. En ese marco, ratificó que el Ejecutivo mantendrá una línea firme para erradicar estas actividades.
Escenario político y advertencias
El ministro también advirtió sobre la aparición de nuevos liderazgos que, en un contexto preelectoral rumbo a los comicios municipales, buscan ganar visibilidad y legitimidad política mediante medidas de presión. Indicó que la representatividad debe construirse de manera democrática y no a través del sufrimiento de la población.
Justiniano reiteró que el Gobierno no negociará con sectores que promuevan el caos, afecten la paz social o pongan en riesgo el abastecimiento, y aseguró que se continuará trabajando para proteger a la ciudadanía y fortalecer el control contra actividades ilícitas en el país.
Fuente: El Deber.


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