Un estudio realizado en el Bosque Seco Chiquitano documentó 11 especies de mamíferos que utilizan las copas de los árboles para desplazarse, alimentarse y desarrollarse, entre ellas una especie de zarigüeya poco estudiada en Bolivia.
Cámaras trampa registran vida en las alturas
La investigación, realizada por biólogos en el municipio de Concepción, Santa Cruz, utilizó 12 cámaras trampa instaladas entre cuatro y 20 metros de altura. Durante tres meses se obtuvieron más de 12.000 fotografías y 4.630 videos.
Entre los registros destaca la carachupita de cola lanuda (Glironia venusta), especie considerada Casi Amenazada en Bolivia. Los investigadores identificaron preliminarmente al menos cinco individuos que llegaron a desplazarse hasta cinco kilómetros dentro del bosque.
El dosel funciona como una ruta natural
Los especialistas explicaron que las copas de los árboles forman una conexión que permite a diferentes animales trasladarse sin necesidad de bajar al suelo. Por esta razón, calificaron este espacio como una “autopista arbórea”.
El estudio también registró primates como el manechi negro y el mono león, además de ardillas, un roedor arborícola y otras especies. Los investigadores consideran que estos registros pueden contribuir a conocer mejor la biodiversidad y la importancia de conservar la conectividad del Bosque Seco Chiquitano.
Dato: Las cámaras fueron instaladas entre cuatro y 20 metros de altura.

