El Gobierno de Perú declaró en estado de emergencia cinco establecimientos penitenciarios durante 60 días, medida que permitirá a la Policía y las Fuerzas Armadas realizar operativos para impedir el ingreso de armas, prevenir fugas y limitar la coordinación de actividades criminales desde las prisiones.
Refuerzan el control en cinco penales
La medida alcanza a los penales de Challapalca, Cochamarca, Trujillo Varones, Miguel Castro Castro y Ancón I. Según el decreto supremo, cerca del 50% de los internos de estos recintos serían cabecillas o mandos de organizaciones criminales.
Buscan cortar las comunicaciones
El operativo contempla controles en un radio de hasta 200 metros alrededor de los establecimientos. También se prevé la incautación de teléfonos y tarjetas SIM, además de acciones para retirar antenas de telecomunicaciones cercanas que podrían ser utilizadas para coordinar extorsiones, sicariato y tráfico de drogas.
La medida no implica militarizar las cárceles
El Instituto Nacional Penitenciario (INPE) mantendrá la administración y custodia interna de los penales. Mientras tanto, la Policía y las Fuerzas Armadas apoyarán las labores de seguridad en el perímetro exterior durante el periodo de emergencia.
Dato: La medida fue anunciada por la presidenta peruana Keiko Fujimori como parte de su política de seguridad frente al avance del crimen organizado. El decreto establece una vigencia de 60 días.

