El dato oficial de inflación refleja el comportamiento de una canasta de 397 productos, pero no necesariamente coincide con el aumento que cada familia percibe en sus gastos cotidianos; por ello, el economista Salvador Ortega explica cómo calcular una aproximación de la inflación personal a partir de los principales consumos del hogar, en Bolivia.
La inflación no afecta igual a cada familia
La inflación mide la variación de los precios de bienes y servicios a lo largo del tiempo, pero su impacto depende de los hábitos de consumo de cada hogar. Mientras una familia puede destinar una parte importante de sus ingresos a alimentación, otra puede tener mayores gastos en alquiler, transporte, educación o salud. Por esta razón, el dato nacional puede mostrar una variación diferente a la que una persona percibe cuando realiza sus compras habituales.
Compara tus gastos de los últimos 12 meses
Ortega recomienda identificar entre ocho y 10 gastos recurrentes, como alquiler, servicios básicos, internet, alimentación, transporte, educación, salud, medicamentos y ropa. Luego se debe comparar cuánto se pagaba por cada rubro hace un año con el precio actual. Esta comparación permite identificar qué gastos aumentaron y en qué proporción, en lugar de observar únicamente el promedio general de los precios.
El ingreso familiar define el peso de cada gasto
Para obtener una estimación más cercana a la realidad de cada hogar, también es necesario determinar qué porcentaje de los ingresos representa cada gasto. Por ejemplo, una persona que recibe Bs 4.000 mensuales puede calcular cuánto destina al alquiler, alimentación, transporte y otros rubros, y posteriormente ponderar el incremento de cada uno según su participación en el presupuesto. El resultado será una aproximación de la “inflación personal”, que permite conocer cuánto se encareció la propia canasta de consumo y entender por qué la variación oficial puede sentirse de manera di

