El aumento de las temperaturas está acelerando los ciclos reproductivos de algunas plagas, lo que podría reducir los rendimientos agrícolas, afectar la oferta de alimentos y generar presión sobre los precios.
Temperaturas aceleran los ciclos de las plagas
El cambio climático está modificando el comportamiento y la reproducción de insectos, hongos y bacterias que afectan a los cultivos. Según Rhimer Gonzales, técnico del Centro de Investigación y Promoción del Campesinado (CIPCA), el incremento de las temperaturas favorece especialmente la proliferación de plagas en regiones cálidas como los valles y el Chaco.
El especialista explicó que las temperaturas más elevadas permiten que algunas especies completen sus ciclos biológicos en menos tiempo, aumentando sus posibilidades de reproducción.
La polilla de la papa, uno de los ejemplos
Gonzales señaló como ejemplo a la polilla de la papa, cuyo ciclo reproductivo habría pasado de entre 27 y 30 días a aproximadamente 21 días debido al incremento de las temperaturas.
Esta reducción en el tiempo de reproducción puede generar más ciclos durante una misma temporada y aumentar la presión sobre los cultivos, con posibles consecuencias para la producción agrícola.
Menor producción y presión sobre los precios
Los especialistas advierten que una mayor presencia de plagas puede traducirse en menores rendimientos y una reducción de la oferta de alimentos. Si esta situación se combina con sequías, lluvias irregulares y otros efectos del cambio climático, podría generar mayores dificultades para los productores y presionar al alza los precios de los alimentos.
Dato: El ciclo reproductivo de la polilla de la papa, según el especialista citado, se habría reducido de hasta 30 días a aproximadamente 21 días.

