El temblor involuntario del párpado, conocido como mioquimia palpebral, suele ser un proceso benigno relacionado con el estrés, la fatiga o la irritación ocular. Sin embargo, si persiste varias semanas o se acompaña de otros síntomas, es recomendable consultar con un especialista.
Las causas más frecuentes
La mioquimia palpebral consiste en contracciones intermitentes del músculo encargado de cerrar el párpado. Entre las causas más comunes se encuentran la falta de sueño, el estrés emocional, el consumo excesivo de cafeína, té, alcohol o bebidas energéticas, así como la sequedad ocular, la blefaritis y el uso prolongado de pantallas. Los especialistas señalan que no existe diferencia entre que ocurra en el ojo izquierdo o derecho, ya que su aparición es aleatoria.
Cómo aliviar el temblor
En la mayoría de los casos, el temblor desaparece de forma espontánea en pocos días o semanas. Para favorecer la recuperación, se recomienda dormir lo suficiente, reducir el consumo de sustancias estimulantes, controlar el estrés, utilizar lágrimas artificiales si existe sequedad ocular y realizar un masaje suave sobre el párpado afectado. En situaciones persistentes que afectan la calidad de vida, un especialista puede evaluar otros tratamientos.
Cuándo consultar a un especialista
Es importante buscar atención médica si el temblor se extiende a otros músculos del rostro, provoca el cierre completo del ojo, aparece junto con caída del párpado, debilidad facial, alteraciones en la visión o inflamación ocular. También se aconseja acudir a un especialista si las contracciones afectan ambos ojos con intensidad o si no desaparecen después de cuatro a seis semanas.
Dato: La mioquimia palpebral es un trastorno generalmente benigno y temporal, asociado principalmente al estrés, la fatiga y la irritación ocular.

