El exministro de Gobierno Carlos Romero afirmó que Bolivia dejó de ser únicamente un país de tránsito de drogas y se convirtió en un centro de operaciones del crimen organizado transnacional, con actividades vinculadas al narcotráfico, el tráfico de mercurio y el comercio ilegal de oro.
Romero advierte sobre expansión del crimen organizado
Según Romero, actualmente organizaciones criminales internacionales tendrían presencia directa en distintas regiones del país, principalmente en Santa Cruz, donde se disputarían el control territorial mediante hechos de violencia y sicariato.
La exautoridad mencionó al Primer Comando de la Capital (PCC) y al Comando Vermelho de Brasil, además de organizaciones criminales de Italia y los Balcanes.
Cuestiona el ingreso de droga al país
Romero señaló que las cifras de producción de cocaína atribuidas a Bolivia no coincidirían con la capacidad de producción de coca en el país. En su análisis, esta diferencia evidenciaría el ingreso de pasta base procedente de Perú y Colombia para su procesamiento en laboratorios bolivianos.
También mencionó el tráfico de mercurio y la explotación e intercambio ilegal de oro como actividades relacionadas con las redes criminales.
Señala un aumento de la violencia
El exministro identificó la pandemia de COVID-19 como un punto de inflexión para la expansión de estas organizaciones, debido al repliegue de la fuerza pública en algunas zonas de la Amazonía, la Chiquitania y el Chaco.
Asimismo, afirmó que desde 2022 se registraron cerca de 80 asesinatos vinculados al sicariato y citó informes internacionales que reportan vuelos irregulares con cargamentos de droga desde territorio boliviano hacia Paraguay.
Dato: Romero afirmó que desde 2022 se registraron cerca de 80 asesinatos vinculados al sicariato.

