El aumento de la contaminación lumínica y el crecimiento de las constelaciones de satélites están dificultando la observación de las estrellas y generando nuevos desafíos para los astrónomos y observatorios.
El cielo nocturno pierde oscuridad
La contaminación producida por el alumbrado urbano, anuncios y otras fuentes artificiales ya afecta a gran parte del planeta. Más del 80% de la población mundial vive bajo cielos con contaminación lumínica y cerca de un tercio de la humanidad no puede observar la Vía Láctea durante la noche.
Más satélites, más obstáculos
El problema podría intensificarse con el crecimiento de las megaconstelaciones. Un estudio presentado por el Observatorio Europeo Austral advierte que existen propuestas para lanzar más de 1,7 millones de satélites, mientras actualmente hay más de 14.000 en órbita. Estos objetos pueden reflejar la luz solar y dejar estelas que afectan las imágenes captadas por los telescopios.

