Cada 17 de agosto, Bolivia conmemora el Día de la Bandera, una fecha que recuerda el proceso de creación y transformación de uno de los principales símbolos nacionales, desde el primer diseño aprobado en 1825 hasta la tricolor roja, amarilla y verde establecida en 1851 durante el gobierno de Manuel Isidoro Belzu.
La primera bandera nació en 1825
La historiadora María Luisa Soux explicó que la primera bandera boliviana fue creada el 17 de agosto de 1825 por disposición de la Asamblea General de la nueva República. Su diseño tenía dos franjas verdes en los extremos y una roja en el centro, donde se encontraban cinco estrellas de oro rodeadas por ramas de olivo y laurel. Las estrellas representaban a las cinco provincias con las que nació Bolivia: La Paz, Potosí, Cochabamba, Chuquisaca y Santa Cruz. Para Soux, la creación de este símbolo respondió también a la necesidad de fortalecer la identidad de la nueva nación.
Sucre impulsó la primera modificación
El diseño tuvo una corta vigencia y fue modificado en 1826, durante el gobierno de Antonio José de Sucre. La Ley del 25 de julio de ese año mantuvo los colores, pero reemplazó las cinco estrellas por una franja amarilla en la parte superior y dispuso la incorporación de las armas de la República en el centro, acompañadas por ramas de olivo y laurel. De esta manera, la bandera quedó organizada con amarillo arriba, rojo al centro y verde abajo, además del escudo nacional.
En 1851 nació la tricolor que conocemos hoy
El 5 de noviembre de 1851, durante el gobierno de Manuel Isidoro Belzu, se estableció el orden actual de los colores: rojo en la parte superior, amarillo al centro y verde en la parte inferior. La primera izada de esta versión ocurrió dos días después, el 7 de noviembre de 1851, en el Faro de Conchupata, en Oruro. Una de las versiones más difundidas señala que Belzu se habría inspirado en un arcoíris durante un viaje hacia Oruro; sin embargo, Soux aclaró que la ley que estableció los colores no menciona esta historia como su origen. La especialista también explicó que las modificaciones de la bandera estuvieron vinculadas a los distintos proyectos políticos y a la construcción de una identidad nacional. Actualmente, los colores son asociados tradicionalmente con la sangre derramada por los héroes, la riqueza mineral y la naturaleza, aunque estas interpretaciones corresponden a explicaciones cívicas posteriores y no necesariamente a las motivaciones originales documentadas.

