Vecinos y comerciantes de la populosa feria 16 de Julio, en la ciudad de El Alto, se organizaron y movilizaron de manera conjunta para desbloquear las vías y expulsar a los grupos de manifestantes que impedían el tránsito vehicular y la actividad comercial en la zona.
Defensa de las fuentes de trabajo
La detonación del descontento gremial se debe a la asfixia económica que provocan los cercos viales, los cuales impiden la llegada de mercadería y la afluencia de compradores en uno de los centros de comercio abierto más grandes del continente. Cansados de las pérdidas económicas y del desabastecimiento, los comerciantes minoristas, apoyados por juntas vecinales locales, decidieron tomar las calles para despejar las rutas por la fuerza y garantizar su derecho al trabajo.
Tensión en los puntos de conflicto
La acción vecinal y gremial derivó en momentos de alta tensión y amagos de enfrentamiento con los sectores movilizados que mantenían el bloqueo de caminos. Los feriantes argumentaron que no permitirán que intereses políticos o demandas sectoriales sigan perjudicando la economía de las familias alteñas, las cuales viven del día a día y ya sufren las consecuencias de la escasez y el encarecimiento de la canasta familiar.
Impacto en la coyuntura de bloqueos
Este levantamiento civil en El Alto marca un punto de inflexión en las movilizaciones que afectan al occidente del país desde principios de mayo. La reacción de la feria 16 de Julio se suma al rechazo generalizado de otros sectores productivos y del transporte pesado, quienes exigen la libre circulación en las carreteras para frenar la crisis de suministros que ya ha provocado desabastecimiento de carburantes, gas natural por redes, oxígeno medicinal y alimentos esenciales como la carne de pollo.
Dato: La feria 16 de Julio congrega a miles de comerciantes dos veces por semana (jueves y domingos), siendo el motor económico de la ciudad de El Alto y un punto clave de distribución de productos para todo el departamento de La Paz.


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