El Gobierno de Ecuador oficializó la aplicación de una tasa del 30 % a productos importados desde Colombia, medida anunciada por el presidente Daniel Noboa y formalizada por el Servicio Nacional de Aduana del Ecuador, como parte de una estrategia de control aduanero y seguridad nacional, en un contexto de creciente tensión bilateral que ha derivado en una guerra comercial entre ambos países desde finales de enero de 2026.
Resolución aduanera y alcance de la medida
El Servicio Nacional de Aduana del Ecuador (Senae) publicó la resolución que establece una tasa del 30 % por concepto de control aduanero a las mercancías que provengan o sean originarias de Colombia. El documento, fechado el 24 de enero, señala que el gravamen se aplicará a productos que ingresen bajo regímenes de importación, excepción y otros regímenes aduaneros, con determinadas salvedades previstas en la normativa, y tiene como objetivo reforzar los controles fronterizos.
Objetivo de seguridad y control fronterizo
Según la resolución, la nueva tasa busca fortalecer los mecanismos de control aduanero y la seguridad nacional, en respuesta a lo que el Gobierno ecuatoriano considera una falta de reciprocidad en la lucha contra el narcotráfico. En este marco, las mercancías procedentes de Colombia deberán someterse a aforos físicos, documentales o controles no intrusivos, con el fin de incrementar la fiscalización del ingreso de productos al territorio ecuatoriano.
Excepciones y vigencia de la tasa
La disposición aclara que la tasa no se aplicará a importaciones temporales, mercancías en tránsito, operaciones petroleras y energéticas, ni a casos que no requieran declaración aduanera. La medida entrará en vigencia el 1 de febrero, fecha a partir de la cual se ejecutará plenamente el nuevo esquema de control en los puntos aduaneros del país, afectando principalmente al intercambio comercial bilateral con Colombia.
Respuesta de Colombia y escalada comercial
La decisión del Gobierno de Daniel Noboa derivó en una respuesta inmediata de Colombia, que anunció la aplicación de un gravamen del 30 % a una veintena de productos ecuatorianos, además de la suspensión de la venta de energía eléctrica a Ecuador. Como contramedida, Quito incrementó de tres a treinta dólares la tarifa por el transporte de crudo colombiano a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (Sote), uno de los principales ductos del país.
Posible diálogo bilateral y postura oficial
En medio de este escenario, se prevé que esta semana se concrete una reunión bilateral entre autoridades de Ecuador y Colombia para analizar la situación, luego de que el presidente colombiano Gustavo Petro propusiera inicialmente el encuentro días atrás. Noboa afirmó que la decisión no constituye un ataque a Colombia, sino una acción para proteger a su nación, señalando que ambos países deben enfrentar juntos al crimen organizado, en referencia a la presencia de redes del narcotráfico en la región.


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