La Corporación Minera de Bolivia (Comibol) destina el 75% de su presupuesto 2025 a las minas de Huanuni y Colquiri, donde la mayor parte de los recursos se emplea en gasto corriente y salarios, limitando la inversión productiva en la minería estatal, según datos oficiales difundidos el 29 de diciembre.
Concentración del presupuesto minero
Para la gestión 2025, Comibol recibió Bs 3.153 millones del Tesoro General del Estado. De ese monto, Huanuni y Colquiri absorben tres de cada cuatro bolivianos asignados, una distribución que reduce de forma significativa los recursos disponibles para otras operaciones y proyectos estratégicos del sector minero estatal.
Huanuni prioriza gasto corriente
La mina de Huanuni cuenta con un presupuesto de Bs 1.389 millones, de los cuales el 93,3% se destina a gasto corriente. Solo en salarios, bonos y beneficios laborales se asignan más de Bs 731 millones, mientras que la inversión en activos reales alcanza Bs 93,3 millones, equivalente al 6,7% del total.
Colquiri mantiene un esquema similar
Colquiri administra Bs 965,3 millones, con el 91,8% orientado a gasto corriente. Los salarios representan el 43,4% del presupuesto, en tanto que la inversión productiva llega al 8,2%. Aunque el gasto en insumos es mayor que en Huanuni, la relación entre planillas e inversión continúa siendo desfavorable.
Debate sobre la sostenibilidad minera
Especialistas atribuyen esta estructura presupuestaria a decisiones políticas adoptadas en años de bonanza, cuando se ampliaron las planillas y se consolidaron altos salarios. Analistas advierten que, sin una reorientación del gasto hacia inversión y modernización, la minería estatal enfrenta riesgos para su sostenibilidad y desarrollo a largo plazo.


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