El viceministro de Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, informó este lunes que la cooperación entre Bolivia y la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) se limitará al intercambio de información, apoyo logístico y recursos económicos, descartando la presencia de personal extranjero o la instalación de bases militares en territorio nacional.
Cooperación sin presencia extranjera
Justiniano aclaró que el trabajo conjunto con la DEA no contempla el ingreso de agentes estadounidenses al país. Explicó que la cooperación estará enfocada en logística, inteligencia y apoyo económico, con el objetivo de fortalecer la lucha contra el narcotráfico sin vulnerar la soberanía nacional.
Apoyo técnico y fortalecimiento institucional
La autoridad detalló que el respaldo internacional incluirá provisión de materiales, asistencia técnica y la posible aplicación de estudios de confiabilidad al personal de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn). Estas acciones, señaló, buscan optimizar el trabajo operativo y facilitar un intercambio de información fluido con países vecinos.
Operativos en el Chapare
En entrevista con Correo del Sur Radio, el viceministro se refirió al reciente operativo ejecutado en Villa Tunari, Cochabamba, donde se intervino una pista clandestina y se incineraron dos megalaboratorios de cocaína, además de nueve fábricas móviles. Indicó que la acción se originó tras reportes sobre el aterrizaje de una avioneta en una pista ilegal ubicada dentro de una comunidad.
Vínculos entre comunidades y narcotráfico
Justiniano reconoció que en algunas zonas del Chapare existe colaboración, coerción o complicidad de ciertos sectores comunitarios con redes del narcotráfico. Aclaró que no se puede generalizar a toda la población, pero advirtió que estas relaciones dificultan los operativos y representan un desafío adicional para las fuerzas antidrogas.
Intercambio de información regional
Finalmente, el viceministro afirmó que el fortalecimiento de la cooperación internacional permitirá mejorar el flujo de información con países vecinos y reforzar las acciones contra el narcotráfico, en el marco del respeto a la normativa nacional y sin presencia militar extranjera en Bolivia.

