Un análisis basado en datos de la OCDE, difundido por The Economist, alerta que un número creciente de estudiantes ingresa a las universidades con dificultades en lectura, matemáticas y comprensión crítica. El informe señala que esta tendencia afecta incluso a instituciones de élite y se ha profundizado en los últimos años.
Déficits académicos preocupan a universidades
El informe revela que cada vez más estudiantes acceden a la educación superior sin las competencias fundamentales necesarias para afrontar estudios universitarios. Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), cerca del 8% de los universitarios de países desarrollados presenta niveles de lectura comparables a los de un niño de diez años, mientras que en matemáticas se observan resultados igualmente preocupantes.
La situación ha sido reportada incluso por docentes de universidades reconocidas como Harvard y la Universidad de California, donde profesores aseguran que deben repasar contenidos que deberían haberse aprendido durante la educación secundaria.
Menos lectura y más dificultades de concentración
Entre los factores identificados se encuentran la disminución de los hábitos de lectura y el uso intensivo de pantallas y redes sociales. El estudio destaca que en Estados Unidos el porcentaje de niños de nueve años que leen por placer cayó del 60% en la década de 1990 al 37% en la actualidad.
Además, docentes universitarios señalan que muchos estudiantes tienen dificultades para leer textos extensos, analizar contenidos complejos y mantener la concentración durante períodos prolongados, lo que afecta directamente su desempeño académico.
La Inteligencia Artificial agrava el desafío educativo
El informe también advierte que el uso masivo de herramientas de Inteligencia Artificial está ocultando las carencias reales de los estudiantes. Se estima que el 94% de los universitarios británicos utiliza algún sistema de IA para realizar tareas académicas, especialmente en áreas relacionadas con escritura y programación.
Los expertos consideran que, si las universidades reducen sus exigencias académicas para adaptarse a esta realidad, podrían contribuir a una disminución progresiva de las habilidades críticas y analíticas de las futuras generaciones.
Dato: Según The Economist, la proporción de estudiantes con niveles muy bajos de alfabetización en los países de la OCDE se duplicó durante la última década.

