La Guardia Costera de Estados Unidos incautó este jueves el buque petrolero Veronica durante un operativo en aguas del Caribe, al acusarlo de violar el bloqueo impuesto por Washington al petróleo venezolano, en una acción coordinada con otras agencias federales y anunciada por la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
Sexto buque incautado por violar el bloqueo
El abordaje al Veronica convierte a este petrolero en el sexto buque decomisado desde que la Administración estadounidense inició estos operativos contra naves vinculadas al transporte de crudo venezolano. Según Noem, el barco formaba parte de la llamada “flota fantasma” sancionada y había transitado previamente por aguas de Venezuela, operando en desacato a las medidas impuestas por el Gobierno de Donald Trump.
Operativo coordinado en el Caribe
La secretaria de Seguridad Nacional informó que la incautación se realizó en la mañana, mediante un equipo táctico de la Guardia Costera, en coordinación con los departamentos de Guerra, Estado y Justicia. La operación fue difundida a través de redes sociales con un video del abordaje, que Washington calificó como una acción ejecutada conforme al derecho internacional.
Presión contra el gobierno venezolano
Este operativo se enmarca en la estrategia de Estados Unidos para presionar al Gobierno venezolano tras la captura y traslado a Nueva York del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el pasado 3 de enero. La incautación del Veronica ocurrió horas antes del encuentro previsto entre Trump y la líder opositora María Corina Machado en la Casa Blanca.
Aumento de la presencia militar estadounidense
Como parte de la operación denominada Lanza del Sur, Estados Unidos ha intensificado desde agosto su presencia naval y aérea en el Caribe. En este contexto, ya fueron interceptados otros buques como el Marinera, de bandera rusa, y anteriormente los tanqueros Olina, M/T Sophia, Centuries y Skipper, estos últimos incautados en diciembre.
Intereses energéticos en juego
Tras la captura de Maduro, Trump ha sostenido que Washington mantiene una tutela sobre el Gobierno venezolano y ha anunciado acuerdos para recibir millones de barriles de crudo del país sudamericano, reforzando el papel del petróleo como eje central de la actual tensión política y geopolítica en la región.

