El paro indefinido de la Central Obrera Boliviana tuvo escasa repercusión este lunes, mientras el sector del transporte confirmó bloqueos en todo el país desde este martes, en medio de críticas de sectores productivos y llamados al diálogo del Gobierno.
Paro sin impacto nacional
La medida convocada por la COB no tuvo el alcance esperado. Sectores como el magisterio no acataron la paralización, los gremiales rechazaron la convocatoria y el Ministerio de Trabajo calificó el paro como “ilegal”, evidenciando su baja incidencia.
Choferes activan medidas de presión
En contraste, la Confederación de Choferes anunció un paro con bloqueos en capitales, carreteras, provincias y fronteras. El sector exige soluciones a problemas relacionados con el suministro y calidad de combustibles, además del mantenimiento vial.
Gobierno defiende su gestión
Desde el Ejecutivo, el Ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, aseguró que se atendieron las demandas del transporte, incluyendo la normalización del abastecimiento y medidas para impulsar la conversión a GNV. También reiteró la disposición al diálogo.
Rechazo del sector productivo
Organizaciones productivas expresaron su rechazo a los bloqueos, advirtiendo que afectarán la cosecha y la producción agrícola. Señalaron la necesidad de garantizar la transitabilidad para mantener la actividad económica.
Escenario de tensión y diálogo
Mientras la COB insiste en sostener su paro de forma escalonada, el Gobierno convocó a nuevas mesas de diálogo. Las autoridades anticipan semanas complejas por la coincidencia de distintas medidas de presión en el país.









