Estudiantes de nivel inicial y primaria continúan pasando clases en condiciones precarias en distintas unidades educativas de Santa Cruz, donde la falta de mantenimiento, aulas inconclusas y baños deteriorados afectan el desarrollo normal de las actividades escolares durante esta gestión.
Aulas improvisadas y carencias
En la unidad educativa Tundy, niños de prekínder reciben clases bajo un techo elaborado con botellas recicladas, debido a que no cuentan con un aula adecuada. La maestra utiliza una pizarra colocada sobre el piso mientras los estudiantes permanecen expuestos al frío y al viento.

Padres de familia y docentes impulsaron la construcción de un nuevo ambiente con recursos propios; sin embargo, la obra quedó inconclusa por falta de dinero para instalar el techo, puertas y ventanas.
Falta de mantenimiento en colegios
La situación se repite en otras unidades educativas donde persisten problemas estructurales como vidrios rotos, baños colapsados, maleza en patios y mobiliario deteriorado. En algunos establecimientos, las ventanas fueron cubiertas con cartones para evitar el ingreso del frío.
En el módulo educativo donde funcionan las unidades Luis Antonio Áñez y Daniel Campos, padres de familia denunciaron que los baños no abastecen a la cantidad de estudiantes y que el mantenimiento no se realiza desde hace varios años.

Padres y maestros exigen atención
Docentes y juntas escolares afirmaron que realizaron solicitudes a las autoridades para mejorar la infraestructura, aunque hasta el momento no recibieron respuestas concretas. Ante ello, los propios padres organizaron mingas y actividades para limpiar y reparar parcialmente los establecimientos.
Las maestras de nivel inicial también buscan adecuar los ambientes con materiales didácticos y decoraciones para brindar mayor comodidad a los estudiantes, pese a las limitaciones existentes.



