Las lluvias registradas esta semana en la Patagonia argentina dieron un leve respiro a los brigadistas que combaten los incendios forestales en la provincia de Chubut, donde al menos 45.000 hectáreas de bosque fueron consumidas por el fuego, principalmente en el Parque Nacional Los Alerces, aunque las autoridades advierten que el riesgo de rebrote sigue latente debido a las altas temperaturas y los fuertes vientos previstos para los próximos días.
Miles de hectáreas afectadas en Chubut
Hasta este jueves, los incendios forestales arrasaron al menos 45.000 hectáreas en la provincia de Chubut, en la Patagonia argentina, convirtiéndose en uno de los desastres ambientales más graves de la región en los últimos años. El área más afectada es el Parque Nacional Los Alerces, un bosque andino de alto valor ecológico y turístico, donde el fuego ya consumió cerca de 20.000 hectáreas, según el último informe oficial de las autoridades.
Lluvias leves dan alivio parcial a los brigadistas
En los últimos días se registraron precipitaciones leves que permitieron mejorar las condiciones de trabajo en la zona afectada. De acuerdo con el subdirector de la Agencia Federal de Emergencias, Ignacio Cabello, las lluvias y el descenso de la temperatura facilitaron las tareas de los brigadistas, aunque aclaró que no fueron suficientes para extinguir los focos activos. Las autoridades coinciden en que el fuego sigue activo y bajo permanente monitoreo.
Amplio despliegue humano y logístico para combatir el fuego
En la región trabajan cerca de 450 brigadistas, apoyados por 19 medios aéreos, entre helicópteros y aviones hidrantes, que realizan descargas constantes de agua para contener el avance de las llamas. Además, el gobierno argentino destinó aproximadamente 87 millones de dólares para reforzar a los cuerpos de bomberos voluntarios y mejorar la capacidad operativa frente a la emergencia ígnea que afecta a distintas zonas del sur del país.
Temor a rebrotes con el regreso del calor
Bomberos voluntarios que combaten el fuego en zonas cercanas a la localidad de Cholila, una población de unos 2.800 habitantes, advirtieron que el riesgo de rebrote es alto. “Cuando vuelva el calor, el fuego puede reactivarse dentro de las áreas ya quemadas”, señaló Manuel, un voluntario con 15 años de experiencia, quien aseguró que el principal objetivo es evitar que las llamas se expandan hacia zonas habitadas mediante la construcción de cortafuegos.
Alerta roja y emergencia en toda la Patagonia
El Servicio Nacional de Manejo del Fuego decretó alerta roja en la región debido a las condiciones climáticas adversas, con altas temperaturas y vientos fuertes. Además del incendio en Los Alerces, otro foco afecta a unas 22.300 hectáreas entre Puerto Patriada y Epuyén, el cual se encuentra contenido en un 85%. La situación también impacta a provincias como Río Negro, Neuquén, La Pampa y Santa Cruz, cuyos gobernadores solicitaron al Congreso declarar la emergencia ígnea para reforzar la lucha contra los incendios.
























