La escasez de combustible obliga a conductores a permanecer durante días en filas y carpas improvisadas, mientras crecen las protestas y se resiente la actividad económica en la ciudad.
Largas filas e incertidumbre
La crisis de abastecimiento de combustible continúa afectando a La Paz. En distintas estaciones de servicio de la zona Sur, choferes del transporte público y privado permanecen durante varios días haciendo fila para conseguir gasolina.
Muchos conductores pasan las noches dentro de sus vehículos o en carpas instaladas cerca de los surtidores para no perder su lugar. Algunos aseguran que llevan hasta cuatro días esperando sin información clara sobre cuándo podrán abastecerse.
Gastos y dificultades
Además de la espera, los afectados señalan que deben asumir gastos adicionales en alimentación, baños y otros servicios básicos. La incertidumbre sobre la llegada del combustible incrementa el malestar entre quienes dependen de sus vehículos para trabajar.
Protestas de transportistas
Ante la situación, grupos de choferes realizaron movilizaciones y bloqueos en avenidas de la zona Sur para exigir soluciones inmediatas. Entre los manifestantes existen diferentes posiciones sobre cómo enfrentar la crisis, aunque coinciden en reclamar medidas urgentes para normalizar el suministro.
Impacto en la economía local
La escasez también afecta al comercio. Varios negocios redujeron horarios de atención o cerraron temporalmente debido a la disminución de clientes y las dificultades para abastecerse de productos.
Mientras tanto, YPFB informó sobre el envío de gasolina y GLP para algunas regiones paceñas, aunque las filas y la incertidumbre continúan en gran parte de la ciudad.

