Un ejemplar de jukumari fue registrado por cámaras trampa en las nacientes del río Parapetí, en el Chaco boliviano. Las imágenes, difundidas por la Fundación Natura Bolivia, evidencian la presencia del oso andino en un ecosistema conservado y refuerzan la importancia de proteger los bosques que abastecen de agua a la región.
Registro destaca el buen estado del ecosistema
Las cámaras captaron al jukumari mientras descendía hasta el cauce del río para refrescarse antes de internarse nuevamente en el bosque. De acuerdo con la Fundación Natura Bolivia, este avistamiento demuestra que la cuenca alta del Parapetí mantiene condiciones favorables para la conservación de la fauna silvestre.
Especie vulnerable en Bolivia
El jukumari (Tremarctos ornatus) está catalogado como una especie vulnerable en el Libro Rojo de los Vertebrados de Bolivia 2026. Entre las principales amenazas que enfrenta se encuentran la pérdida de hábitat, la cacería, el cambio climático y el tráfico ilegal, factores que ponen en riesgo sus poblaciones.
Un aliado para la conservación del agua
Además de ser el único oso de Sudamérica, el jukumari desempeña un papel clave en la regeneración de los bosques al dispersar semillas mediante su alimentación. Por ello, especialistas lo consideran un «guardián del agua», ya que la conservación de su hábitat contribuye a proteger las fuentes hídricas y la biodiversidad del Chaco boliviano.
Dato: El río Parapetí nace en las montañas de Chuquisaca, atraviesa municipios de Chuquisaca y Santa Cruz, y desemboca en los bañados del Isoso, siendo una fuente de agua fundamental para comunidades y ecosistemas de la región.

