En Italia crece la indignación política y social por el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) para apoyar la seguridad de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, previstos para el próximo mes, una decisión que ha generado fuertes críticas desde distintos sectores del país.
Confirmación del Gobierno estadounidense
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) confirmó que agentes del ICE participarán en tareas de seguridad durante el evento deportivo, aunque aclaró que no realizarán controles migratorios en territorio italiano. Según el DHS, su labor se limitará al apoyo del Servicio de Seguridad Diplomática estadounidense y se desarrollará bajo la autoridad de las instituciones italianas.
Rechazo desde la política italiana
La presencia de ICE ha provocado reacciones inmediatas. El ex primer ministro Giuseppe Conte instó al Gobierno de Giorgia Meloni a intervenir y “establecer límites claros”, señalando que no se puede permitir la actuación de una agencia cuestionada por su accionar en Estados Unidos. Conte calificó como inaceptable que agentes de ICE participen en la seguridad de los Juegos Olímpicos.
Milán dice “no” a ICE
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, fue aún más contundente al afirmar que la ciudad “no necesita a ICE” para garantizar la seguridad del evento y aseguró que los agentes “no son bienvenidos”. Sala calificó al organismo estadounidense como “una milicia que mata” y cuestionó si Italia es capaz de decir no a decisiones impulsadas por Washington.
Postura del Gobierno italiano
Desde el Ejecutivo, el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, aclaró que solo estará presente la rama investigativa del ICE y no personal operativo. Asimismo, el canciller Antonio Tajani afirmó que los agentes estadounidenses no actuarán en las calles, sino que colaborarán desde salas de coordinación, con el objetivo de calmar las críticas.
Contexto de tensión internacional
La polémica se da en medio de un fuerte cuestionamiento internacional a las políticas migratorias de Estados Unidos, luego de que en Minneapolis dos ciudadanos estadounidenses murieran durante operativos del ICE, hechos que provocaron protestas masivas y encendieron el debate sobre el uso de la fuerza por parte de la agencia.
Preocupación ciudadana
La noticia también generó inquietud entre ciudadanos italianos y estadounidenses residentes en Milán, quienes cuestionan la jurisdicción y el rol de ICE fuera de su país. “No tienen autoridad aquí”, expresó uno de ellos a CNN, reflejando el malestar que rodea la medida.


