El transporte, gremiales, plataformas ciudadanas y cívicos rechazaron el paro indefinido convocado por la Central Obrera Boliviana, al considerar que responde a intereses políticos y no a las necesidades de los trabajadores, en medio de un escenario de normalidad en el país.
Amplio rechazo a la convocatoria
Diversos sectores del país se desmarcaron del paro general indefinido anunciado por la COB tras su cabildo en El Alto. Representantes del transporte pesado, transporte libre, gremiales y comités cívicos coincidieron en que la medida carece de legitimidad y no refleja la realidad de la mayoría de los trabajadores.
Críticas a la dirigencia cobista
Dirigentes como César Gonzales, del sector gremial, señalaron que el paro no defiende al trabajador, sino que responde a intereses políticos. En la misma línea, otros representantes cuestionaron que la COB busque presionar al Gobierno mientras millones de trabajadores informales sostienen la economía sin beneficios laborales.
Normalidad en el país
Pese al anuncio de movilizaciones, durante la jornada del sábado se registró normalidad en carreteras, terminales y ciudades capitales, sin bloqueos en las principales rutas nacionales. Esto refleja, según los sectores críticos, la falta de respaldo efectivo a la medida.
Cuestionamientos desde el sector productivo
El transporte pesado advirtió que no puede paralizar sus actividades debido a la crisis económica, mientras que desde el Comité pro Santa Cruz se enfatizó que el país necesita estabilidad y producción, no medidas de presión que afecten la economía.
COB defiende su postura
Desde la dirigencia de la COB, el sector minero negó que exista una intención conspirativa y sostuvo que las medidas buscan presionar al Gobierno para atender demandas sociales. Sin embargo, el rechazo de distintos sectores anticipa dificultades para la ejecución del paro.


