Las microfinancieras bolivianas consolidan su papel como aliado estratégico de microempresarios, con depósitos en ascenso y una cartera de créditos en mora controlada.
Crecimiento de depósitos
Según Asofin, los depósitos en microfinancieras subieron un 20% en los últimos 30 meses, alcanzando Bs 33.775 millones en julio de 2025. La cartera de créditos llegó a Bs 37.396 millones, mayormente concentrada en hombres con Bs 21.616 millones, seguida de mujeres con Bs 14.693 millones.
Mora y estabilidad
Aunque la mora ha mostrado un ligero incremento —de 1,93% en 2023 a 2,44% en 2024 y 2,5% a junio de 2025—, las entidades mantienen reservas suficientes para cubrir potenciales pérdidas. Los expertos destacan que el sistema sigue siendo sólido y rentable, pese a la desaceleración económica y el aumento de tasas de interés.
Estrategias anticrisis
Entidades como BancoSol y Fundación Pro Mujer han implementado bonos sociales, programas de capacitación y mecanismos de acceso a divisas para respaldar a microempresarios y emprendedoras. Estas iniciativas buscan mantener la inclusión financiera y apoyar el crecimiento de pequeños negocios en todo el país.
Impacto económico y social
El sector microfinanciero representa el 17% de la cartera del sistema financiero y atiende a más de la mitad de los clientes del país. Además, promueve la inclusión de mujeres, jóvenes y segmentos tradicionalmente excluidos, fortaleciendo la economía familiar y el emprendimiento.
Futuro con desafíos
Pese a la expansión y la resiliencia mostrada, el sector enfrenta retos como la digitalización, cobertura cambiaria y ampliación de servicios financieros al área rural. Los especialistas coinciden en que las microfinanzas siguen siendo un amortiguador clave frente a la crisis económica, con perspectivas de estabilidad y crecimiento.