La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que el brote de ébola en la República Democrática del Congo continúa propagándose y que aún se desconoce su verdadera magnitud. La epidemia, declarada el 15 de mayo, ya dejó más de 500 fallecidos y se extendió a Uganda.
Crecen los casos y la presión sobre el sistema de salud
Según datos oficiales, hasta el 4 de julio se confirmaron 1.561 casos, con 506 fallecidos y 254 personas recuperadas. La OMS informó que más de 10.000 contactos permanecen bajo seguimiento y que los centros de tratamiento operan cerca del 90% de su capacidad, por lo que se prevé ampliar el número de camas disponibles.
Riesgo de expansión y desafíos humanitarios
La representante de la OMS en la República Democrática del Congo, Anne Ancia, señaló que la inseguridad, los desplazamientos de población y la fragilidad del sistema sanitario dificultan el control del brote. Además, la enfermedad ya alcanzó a Uganda, donde se confirmaron 20 contagios, incluidos dos fallecimientos.
Buscan tratamientos y más financiamiento
La OMS informó que comenzó un ensayo clínico para evaluar dos terapias dirigidas a la cepa Bundibugyo, responsable del actual brote y para la cual aún no existe una vacuna ni un tratamiento específico. El organismo también indicó que requiere 115 millones de dólares para fortalecer la respuesta sanitaria y que, hasta el momento, solo recibió el 32% de ese financiamiento.
Dato:La OMS declaró este brote como una emergencia de salud pública de importancia internacional y lo considera la tercera peor epidemia de ébola registrada hasta la fecha.

