El Gobierno Nacional explicó este viernes que un eventual estado de excepción en Bolivia deberá ser declarado mediante decreto supremo y aprobado por la Asamblea Legislativa. La medida, contemplada en el proyecto de Ley de Regulación de Estados de Excepción, podría aplicarse ante escenarios de conmoción interna, amenaza externa, riesgos para la seguridad del Estado o desastres naturales.
Procedimiento y duración
La propuesta establece que el Presidente del Estado podrá declarar un estado de excepción mediante decreto supremo, detallando las causas, el alcance territorial, las instituciones encargadas de ejecutarlo y el tiempo de vigencia. La norma prevé una duración máxima de 90 días, con posibilidad de ampliación únicamente mediante autorización de la Asamblea Legislativa.
Rol de la Asamblea Legislativa
Una vez emitido el decreto, el Presidente de la Asamblea Legislativa deberá convocar a una sesión conjunta de Diputados y Senadores en un plazo de 24 horas para considerar su aprobación. El Legislativo contará con 72 horas para pronunciarse sobre la medida, en cumplimiento de lo establecido por la Constitución Política del Estado.
Gobierno insiste en el diálogo
Desde el Ejecutivo señalaron que el estado de excepción es una herramienta constitucional de último recurso frente a la crisis social y los bloqueos que afectan a varias regiones del país. Mientras tanto, el Presidente Rodrigo Paz reiteró su convocatoria al diálogo con los sectores movilizados y aseguró que la prioridad continúa siendo alcanzar una solución concertada al conflicto.

