Especialistas advierten que el consumo prolongado de redes sociales genera una sobreestimulación de dopamina que afecta al cerebro, según explicaciones científicas difundidas recientemente, con impactos en adolescentes y adultos a nivel emocional y de bienestar, en un contexto de uso intensivo de plataformas digitales.
El cerebro bajo una sobrecarga de estímulos
De acuerdo con divulgadores científicos, el cerebro expuesto a constantes picos de dopamina entra en un estado de saturación. Esta “borrachera de estímulos” provoca que el sistema nervioso active mecanismos de compensación, reduciendo la sensibilidad al placer, de manera similar a cuando un sonido fuerte deja de percibirse tras una exposición prolongada.
Impacto en la salud mental
La evidencia científica respalda estas advertencias. Estudios citados por especialistas señalan que los adolescentes que pasan más de cinco horas diarias en redes sociales tienen hasta tres veces más probabilidades de sufrir depresión en comparación con quienes mantienen un uso moderado. En el caso de los adultos, dedicar excesivo tiempo a Internet se asocia de forma constante con una menor satisfacción vital.
La dopamina digital no es mala, pero el exceso sí
Los expertos aclaran que la dopamina generada por estímulos digitales no es negativa en sí misma. Sin embargo, la exposición continua e incontrolada puede derivar en una intoxicación que afecta la concentración, el estado de ánimo y la calidad de vida, por lo que recomiendan tomar conciencia del consumo digital cotidiano.
Claves para una desintoxicación digital
Entre las principales recomendaciones se encuentran evitar el uso del celular en momentos automáticos como ir al baño, priorizar el contacto humano real, apagar pantallas entre 30 y 60 minutos antes de dormir y comenzar el día con luz natural. También se sugiere silenciar notificaciones innecesarias, usar la pantalla en escala de grises y planificar horarios libres de dispositivos.
Recuperar el equilibrio con la vida analógica
Finalmente, los especialistas invitan a redescubrir actividades fuera de la pantalla, como leer, hacer ejercicio, cocinar o practicar un instrumento, además de aplicar la “Monofocalización”, es decir, hacer una sola actividad a la vez.
La regla 1:1 —una hora de ocio digital por una hora de actividad real— aparece como una estrategia clave para restablecer el equilibrio digital-analógico.
La Cámara de Diputados sancionó este miércoles un proyecto de ley que busca proteger la integridad sexual de niñas, niños y adolescentes frente a delitos cometidos a través de internet. La norma, presentada por el fiscal general Roger Mariaca, fue remitida al Órgano Ejecutivo para su promulgación.
Un vacío legal a cubrir El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, explicó que la legislación boliviana no contaba con mecanismos suficientes para sancionar delitos sexuales cometidos mediante las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), pese a que estas son utilizadas para contactar, manipular y explotar a menores.
Nuevos delitos incorporados La normativa incorpora al Código Penal figuras específicas como el contacto con fines sexuales a través de las TIC, el abuso sexual digital, la exposición a contenido sexual y la producción o posesión de material de abuso infantil.
Respaldo multipartidario La propuesta recibió el apoyo tanto de legisladores oficialistas como de la oposición. En el debate, varios parlamentarios coincidieron en la urgencia de contar con una herramienta legal para enfrentar estos delitos que afectan a la población más vulnerable.
Testimonios desde la Asamblea El diputado Danny Rojas aseguró que la norma hará que los agresores “lo piensen mil veces” antes de acosar a menores. Por su parte, la diputada de Creemos, María Álvarez, destacó la importancia de socializar la ley y de concientizar a la sociedad sobre la protección de niños y adolescentes en el ámbito digital.
El Programa Internacional de Periodismo Digital cerró su cuarta edición con periodistas participantes de Bolivia y otros países, consolidándose como una de las principales plataformas de formación en la región.
Con la participación de 417 periodistas, la cuarta edición del Programa Internacional de Periodismo Digital (PIP), impulsado por Tigo Bolivia, concluyó exitosamente. Este ciclo formativo en habilidades digitales contó con el respaldo del Instituto Tecnológico de Monterrey (TEC) y el aval académico de la Universidad Privada de Santa Cruz de la Sierra (UPSA), consolidándose como un espacio clave para el desarrollo profesional del periodismo en el entorno digital actual.
Durante tres jornadas virtuales —realizadas el 24 y 31 de mayo, y el 7 de junio— el PIP 2025 promovió una aceleración de conocimientos bajo una mirada 360, con talleres especializados en monetización de contenidos, uso de Inteligencia Artificial (IA) y Blockchain para periodistas, y finalmente, la comunicación persuasiva en plataformas digitales.
“El Programa Internacional de Periodismo Digital de Tigo ya no es solo una serie de talleres, sino una comunidad en constante crecimiento. La participación y el compromiso de más de 400 periodistas de Bolivia y otros países reflejan esta evolución y nos confirman que el periodismo boliviano tiene una profunda vocación por adaptarse, aprender e innovar”, afirmó María Laura Mendoza, gerente de Comunicación Institucional y ESG de Tigo Bolivia.
Ese espíritu de comunidad y aprendizaje quedó reflejado en los testimonios de varios periodistas bolivianos que participaron en esta edición.
“Agradezco la oportunidad de participar en esta versión del Programa, por la selección acertada de temas y los docentes. Gracias Tigo y al equipo, como siempre prolijos y detallistas”, expresó Alejandra Fernández, periodista de Unitel.
Para Diego Viamont, periodista de Red Uno, el balance fue claro: “Excelente Tigo y los docentes del Programa”.
Franz Rogelio Navia Ortuño, de Radio Centro, calificó su experiencia como “nueva y bastante productiva”, y agradeció a “Tigo y a todas las personas e instituciones (el TEC y CENACE) que hicieron posible este curso”.
Durante el desarrollo del programa, los participantes accedieron a contenidos actualizados y estratégicos impartidos por expertos internacionales, que ofrecieron herramientas prácticas para el ejercicio del periodismo digital y una visión crítica sobre los desafíos actuales y futuros de la profesión. Cada taller abordó temas clave con una perspectiva innovadora, enfocada en la sostenibilidad, la tecnología, la comunicación persuasiva y el rol del periodista como agente de cambio en la sociedad.
El PIP 2025 EN CIFRAS
La cuarta edición del PIP registró una participación destacada:
417 periodistas de medios impresos, televisivos, radiales, digitales y plataformas de streaming, tanto de Bolivia como del exterior, se inscribieron en el PIP 2025 y logró una tasa de asistencia activa a los tres talleres del 60%.
Tras finalizar cada taller, el tecnológico de Monterrey evaluó a los participantes y emitió 274 certificados a los aprobados en el primero, 226 en el segundo y 159 en el tercero. Cada taller permitía una certificación.
Esta cuarta versión contó con la participación de 67 periodistas de seis países: Paraguay, Colombia, El Salvador, Guatemala, Honduras y Panamá.
El contenido de las clases fue:
Periodismo 3.0: Monetización del trabajo periodístico
Dictado por Homero Hinojosa (TEC de Monterrey), este taller introdujo a los participantes en el nuevo ecosistema digital donde el periodismo es una actividad colectiva, inmediata y profundamente influenciada por la economía de la atención. Se discutió cómo competir en un entorno donde conviven influencers, plataformas y ciudadanos-reporteros, destacando el valor de crear contenido con emoción, autenticidad y propósito. Además, se profundizó en nuevos formatos como el periodismo en TikTok o YouTube, y el surgimiento de perfiles híbridos como podcasters o comunicadores institucionales. Se propusieron seis pilares para mantener la vigencia periodística, entre ellos: confirmar primicias, generar conversación social, hacer periodismo de soluciones y ampliar el impacto multiplataforma.
Uso de la IA y Blockchain para periodistas
Facilitado por el especialista en ciberseguridad Jorge Luis Sierra, este módulo enfatizó que la IA no reemplazará a los periodistas, sino que los transformará. Se exploraron herramientas como ChatGPT para optimizar la redacción, análisis de datos, curaduría y automatización. También se abordaron los distintos tipos de aprendizaje automático y su aplicación práctica en el periodismo, desde modelos supervisados hasta grandes modelos de lenguaje (LLM). Se destacó el rol del periodista como curador de información, conversador social y visualizador de datos. Aunque el componente de Blockchain se trató brevemente, se introdujo su potencial para verificar autenticidad y proteger derechos de autor.
Public Speaking Trainer: comunicación y persuasión en plataformas digitales
La consultora Alma Bravo condujo este taller que abordó las habilidades esenciales para comunicar en contextos digitales marcados por incertidumbre, como los entornos BUKA y BANI. Los participantes reflexionaron sobre cómo construir mensajes claros, empáticos y estratégicos, tanto para audiencias externas como para fortalecer la comunicación interna (endomarketing). Se destacaron herramientas como la escucha activa, la inteligencia emocional, el storytelling y la adaptabilidad como claves para construir credibilidad y conexión en la era de la viralización y la sobreinformación.
Reconocimiento y comunidad de aprendizaje
Los participantes que completaron el programa recibieron una constancia académica firmada por el TEC de Monterrey, además de una insignia digital otorgada por la UPSA, reforzando el valor académico y profesional del ciclo.
Con esta edición, Tigo Bolivia reafirma su compromiso con el fortalecimiento del periodismo nacional, apostando por una formación innovadora, práctica y alineada con los desafíos del entorno digital.
“En un mundo donde la transformación digital es constante, iniciativas como el Programa Internacional de Periodismo Digital, contribuyen a que los periodistas puedan ejercer su labor con más herramientas, visión estratégica y sostenibilidad”, concluyó Mendoza.