El Gobierno boliviano abrogó el Decreto Supremo 5547 mediante una nueva norma, tras cuestionamientos de productores, en Bolivia, este viernes, como resultado de mesas de diálogo con el sector agropecuario.
Abrogación del decreto cuestionado
El Ejecutivo dejó sin efecto el Decreto Supremo 5547 a través de una nueva disposición legal, eliminando el arancel cero para la importación de grano de soya. La medida fue oficializada mediante la publicación del Decreto Supremo 5591 en la Gaceta Oficial, marcando un cambio en la política adoptada semanas atrás.
Presión del sector agropecuario
Productores de soya y arroz del norte integrado de Santa Cruz y del Beni habían manifestado su rechazo a la normativa, advirtiendo medidas de presión como bloqueos de carreteras y toma de pozos petroleros. Argumentaron que la importación sin arancel generaba una competencia desleal frente a la producción nacional.
Argumentos del Gobierno
Desde el Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural se explicó que la decisión responde a los compromisos asumidos en las mesas de diálogo con el sector productivo. Asimismo, se reiteró la disposición de las autoridades para mantener espacios de concertación y evitar conflictos sociales en el país.
Reacciones del sector productivo
La Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo fue una de las primeras instituciones en cuestionar la norma, calificándola como innecesaria. Los productores señalaron que la producción nacional supera ampliamente la demanda interna, por lo que no se justificaba la importación del grano.
Producción nacional y mercado interno
Según datos del sector, Bolivia produce cerca de tres millones de toneladas de soya al año, de las cuales aproximadamente el 20% se destina al consumo interno. Este contexto fue clave para que el Gobierno revierta la medida y busque equilibrar la relación con los productores nacionales.

