Autoridades de Bolivia y Chile activaron una coordinación entre fiscalías y policías para investigar el presunto robo y adulteración de combustible, tras denuncias del Gobierno boliviano sobre una red internacional que opera en la región.
Investigación conjunta
El Gobierno informó que se iniciaron acciones coordinadas con Chile para esclarecer el ingreso de combustible presuntamente adulterado al país. Las pesquisas incluyen análisis técnicos, pericias digitales y verificación de rutas de transporte.
Caso en Senkata
La investigación se activó tras la detención de un conductor que intentó descargar combustible con irregularidades en la planta de Senkata. Según el reporte oficial, el implicado habría admitido haber sustraído y modificado parte del producto en territorio chileno a cambio de dinero.
Hipótesis de red internacional
Las autoridades buscan determinar si el hecho corresponde a un caso aislado o forma parte de una estructura mayor. El presidente Rodrigo Paz denunció la existencia de una red que operaría en varios países, dedicada al robo y adulteración de gasolina y diésel.
Impacto económico y técnico
De acuerdo con la denuncia, el combustible adulterado habría generado daños en vehículos y pérdidas económicas significativas. Se estima que el perjuicio podría alcanzar hasta 150 millones de dólares.
Medidas y contexto
El caso derivó en cambios en la dirección de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y se da en medio de protestas de transportistas por la calidad del combustible. Según datos oficiales, Bolivia importa casi la totalidad del diésel y más de la mitad de la gasolina que consume.

