El Presidente Rodrigo Paz informó sobre la existencia de una red criminal que operaba entre Bolivia y países vecinos, robando y adulterando combustible, con un ingreso estimado de 150 millones de litros al país, en una investigación presentada este martes.
Operación internacional bajo investigación
El mandatario señaló que la red delictiva operaba en Bolivia, Chile, Paraguay y Argentina, concentrando sus actividades en territorio chileno.
La investigación, que involucra a autoridades policiales y fiscales, busca identificar a todos los responsables de estas operaciones ilícitas.
Modus operandi de la red
Según el Ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, las cisternas eran intervenidas para extraer entre 1.000 y 7.000 litros de combustible por carga.
El volumen sustraído era reemplazado con agua contaminada y aceite usado para simular las características del carburante original.
Centros de operación clandestina
Las actividades ilegales se concentraban en ciudades como Arica e Iquique, donde se realizaban trasvases, almacenamiento y comercialización del combustible adulterado.
Las autoridades presentaron evidencias audiovisuales que muestran la oferta ilegal del producto en estos puntos.
Impacto económico y técnico
De acuerdo con datos preliminares, al menos 150 millones de litros de combustible adulterado ingresaron al país, generando pérdidas estimadas en 150 millones de dólares.
Además del perjuicio económico, se reportaron daños al parque automotor debido a la baja calidad del combustible.
Acciones y proceso judicial
El Gobierno informó que ya se identificó a integrantes de la red, algunos de los cuales se encuentran detenidos, y anunció que se iniciarán procesos judiciales a nivel nacional e internacional.
El Presidente aseguró que se continuará con las investigaciones hasta lograr sanciones y la recuperación de los recursos afectados.

