La estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) confirmó este jueves que se han solucionado las deficiencias detectadas en la calidad de los carburantes distribuidos en el país, luego de aplicar ajustes en los procesos de mezcla y control en sus plantas de almacenaje para garantizar que el producto cumpla con los estándares de octanaje y pureza requeridos.
Ajustes en los procesos de refinación y mezcla
Tras las denuncias de usuarios y transportistas sobre presuntas irregularidades en el rendimiento de la gasolina y el diésel, YPFB desplegó un equipo técnico para revisar las etapas de recepción y despacho de hidrocarburos. La estatal informó que las fallas fueron identificadas y corregidas de inmediato, asegurando que los lotes que salen actualmente de las plantas de Senkata y Palmasola han pasado por rigurosos análisis de laboratorio para certificar su aptitud para el parque automotor nacional.
Refuerzo en los controles de estaciones de servicio
Para dar certidumbre a la población, YPFB, en coordinación con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), ha intensificado las inspecciones en las estaciones de servicio de todo el país. Estos operativos buscan verificar que el combustible almacenado en los tanques no presente contaminación por agua o sedimentos, garantizando que el usuario final reciba un producto que no comprometa la vida útil de los motores ni el sistema de inyección de los vehículos.
Garantía de suministro y estabilidad
Con la resolución de estos problemas técnicos, la petrolera estatal busca calmar las tensiones en un sector sensible ante la escasez de divisas y la dependencia de las importaciones. YPFB reiteró su compromiso de mantener el flujo constante de carburantes y aseguró que la calidad del combustible importado está siendo fiscalizada desde los puntos de origen hasta su llegada a las plantas de distribución, con el fin de evitar nuevos incidentes que afecten la logística del transporte boliviano.


Comments (0)