Una movilización de indígenas y campesinos de la Amazonía boliviana llegó este sábado a cercanías de La Paz, tras 24 días de caminata, para exigir la abrogación de una ley de tierras, mientras el Gobierno defiende la norma y sectores advierten con radicalizar medidas desde el lunes.
Arribo tras casi un mes de movilización
La marcha partió desde el departamento de Pando y, tras 24 días de recorrido, alcanzó el sector de Urujara, en el límite con La Paz. Los manifestantes anunciaron que desde el lunes ingresarán a la ciudad para continuar con sus protestas y presionar por la anulación de la norma.
Rechazo a la ley de tierras
Los dirigentes sostienen que la ley, promulgada el 8 de abril, pone en riesgo la propiedad de tierras rurales al permitir su reclasificación y eventual uso como garantía para créditos. Según los movilizados, esta situación podría facilitar la pérdida de tierras frente a sectores con mayor poder económico.
Advertencia de radicalización
El dirigente Faifer Cuajera aseguró que la protesta no es política, sino una reivindicación social, y advirtió que se radicalizarán las medidas si no hay respuesta del Gobierno. En la misma línea, la dirigente Vivian Palomeque anunció que buscarán llegar hasta la plaza Murillo con apoyo de otros sectores.
Gobierno defiende la normativa
El Ejecutivo argumenta que la ley busca facilitar el acceso a créditos mediante la reclasificación de propiedades de pequeñas a medianas. Sin embargo, también señaló que observa indicios de un “proceso conspirativo” en las movilizaciones, aunque reiteró su disposición al diálogo.
Contexto de conflictividad social
La llegada de la marcha coincide con el paro indefinido convocado por la Central Obrera Boliviana (COB), que incluye demandas sobre tierras, salarios y condiciones laborales. Este escenario anticipa una semana de alta tensión social en la Sede de Gobierno.


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