La aerolínea estatal explicó que los montos que circularon en redes sociales corresponden a tarifas máximas autorizadas y no a precios fijos, y que existen opciones más económicas según la anticipación de compra y la temporada.
Boliviana de Aviación (BoA) salió al paso de las críticas generadas en redes sociales por un supuesto incremento en los pasajes aéreos y aclaró que las cifras difundidas no representan precios finales obligatorios, sino tarifas máximas de referencia establecidas para cada ruta a nivel nacional.
Estructura tarifaria flexible
La aerolínea informó que su nueva estructura tarifaria contempla tanto tarifas mínimas como máximas, con el objetivo de ofrecer alternativas diferenciadas para distintos perfiles de pasajeros. Según BoA, los usuarios pueden acceder a precios más bajos si adquieren sus boletos con anticipación y eligen categorías tarifarias sujetas a disponibilidad y temporada.
Como ejemplo, detalló que en la ruta Cochabamba–La Paz los pasajes pueden encontrarse desde Bs 303, mientras que el tope autorizado alcanza los Bs 554. En el tramo La Paz–Santa Cruz, las tarifas parten desde Bs 576 y pueden llegar hasta un máximo referencial de Bs 1.118, dependiendo de la demanda y la fecha de compra.
Precios máximos y percepción pública
BoA señaló que la difusión aislada de las tarifas máximas generó una percepción errónea sobre el costo real de los vuelos, ya que no se consideró el rango completo de precios disponibles. En ese sentido, recordó que la ruta La Paz–Uyuni, que generó mayor repercusión por un tope de Bs 1.445, cuenta en realidad con una tarifa mínima de Bs 825.
La estatal aérea remarcó que los precios finales no son uniformes ni obligatorios, sino variables, y que el nuevo esquema busca brindar mayor flexibilidad, transparencia y previsibilidad al usuario, en un contexto de alta variación de demanda en determinadas épocas del año.
Vigencia y control regulatorio
Por su parte, la Autoridad de Regulación y Fiscalcalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT) aclaró que las tarifas máximas autorizadas tendrán una vigencia de seis meses. Cumplido ese plazo, podrán ser revisadas e incluso reducidas, en función de evaluaciones técnicas y regulatorias.
Finalmente, BoA reiteró que los pasajeros pueden informarse sobre las tarifas vigentes y las opciones más económicas a través de sus canales oficiales y recomendó planificar los viajes con anticipación para acceder a mejores precios.
Fuente: La Razón.


Comments (0)