La persistente escasez de Gas Licuado de Petróleo (GLP) obliga a los sectores avícola, panificador y gastronómico a operar al límite, asumir sobrecostos y enfrentar pérdidas, pese al incremento en la distribución diaria de garrafas a nivel nacional.
Filas, sobreprecios y venta restringida
Con la venta limitada a una garrafa por familia, la población debe madrugar desde las 4:00 para acceder al producto. Ante la escasez, el GLP se comercializa hasta en Bs 30 y Bs 40, por encima del precio oficial de Bs 22,50.
Avicultura en riesgo
Desde el sector avícola advierten que la falta de gas afecta la crianza del pollito bebé, debilitando su sistema respiratorio e inmunológico. Los efectos se evidenciarán semanas después y podrían reducir la oferta de pollo en el mercado nacional.
Panificadores al borde del colapso
Los panificadores denuncian un abastecimiento crítico, especialmente en provincias y zonas periurbanas. El sector requiere al menos una garrafa por quintal de harina, lo que dificulta mantener la producción y los precios del pan.
Gastronomía con pérdidas y retrasos
Pequeños negocios gastronómicos enfrentan dificultades para conseguir GLP, lo que provoca demoras en la atención, problemas logísticos y pérdida de clientes. Algunos emprendimientos recurren al carbón o la leña como alternativa temporal.
Contrabando agrava la escasez
Aunque se distribuyen más de 170.000 garrafas diarias en el país, el contrabando de GLP genera pérdidas de hasta $us 200.000 por día. El Gobierno anunció controles coordinados y evalúa medidas tecnológicas para frenar la salida ilegal del producto.


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