Los lustrabotas de La Paz advierten que su oficio está en declive por la baja demanda, el cambio en los hábitos de vestimenta y el alza de costos, mientras buscan actividades alternativas para sostener a sus familias, este enero en el centro de la ciudad.
Un oficio que pierde espacio en las calles
En inmediaciones de la Iglesia de San Francisco, Ramiro Huanca relata que cada vez son menos las personas que solicitan el servicio de lustrado. Según explica, la demanda cayó de forma drástica y ya no alcanza para cubrir los gastos diarios.
La moda y los nuevos hábitos afectan al trabajo
Sabino Orellana señala que el uso masivo de zapatillas deportivas redujo la clientela. Antes, autoridades y trabajadores acudían con frecuencia; hoy, el calzado informal desplazó al zapato clásico que requería mantenimiento.
Menores ingresos y mayores costos
Los lustrabotas indican que antes podían ganar entre Bs 50 y 100 por día, mientras que ahora ese monto se alcanza con dificultad en una semana. A esto se suma el encarecimiento de betunes y materiales, lo que limita un mayor ajuste de precios.
Búsqueda de oficios alternativos
Ante la caída de ingresos, muchos complementan su trabajo como ayudantes de albañil, vendedores ambulantes o cargadores. El lustrado queda reducido a pocas horas y solo algunos días de la semana.
Esperanza en temporadas de mayor demanda
Los trabajadores confían en el inicio de clases y ciertas épocas del año para mejorar sus ingresos. Sin embargo, reconocen que en temporada de lluvias y feriados la actividad vuelve a disminuir, confirmando la fragilidad de este oficio tradicional.


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