El primer ministro hutí, Ahmed al Rahawi, murió en un ataque aéreo atribuido a Israel en Saná, capital de Yemen. El movimiento rebelde prometió venganza inmediata y advirtió que se avecinan “días oscuros”.
Israel, responsabilizado
El Consejo Político Supremo hutí, encabezado por Mahdi al Mashat, culpó al gobierno israelí por la muerte de al Rahawi y varios ministros, aunque no precisó la cifra de víctimas.
En un discurso televisado, Al Mashat amenazó a Benjamin Netanyahu, asegurando que Israel “no conocerá la seguridad” y que la sangre yemení derramada “hará caer los tronos imperiales”. También llamó al boicot de productos israelíes e instó a las empresas extranjeras a salir del país antes de que sea “demasiado tarde”.
Nuevo liderazgo
Tras el bombardeo, la agencia Saba —controlada por los hutíes— informó que Muhamad Meftah, viceprimer ministro, asumirá de forma provisional los asuntos de Gobierno. El movimiento aseguró que las instituciones continúan operativas.
Reacciones internacionales
El grupo palestino Hamas calificó la muerte de al Rahawi como un “crimen terrible” y agradeció a los hutíes su apoyo en la guerra en Gaza. La Yihad Islámica Palestina expresó sus condolencias y destacó que el “martirio” del líder yemení refuerza la alianza contra Israel.
Escalada militar
Los hutíes, que controlan Saná desde 2015, han lanzado misiles y drones contra Israel en respaldo a Hamas desde 2023. Aunque la mayoría fueron interceptados, los ataques persisten.
En respuesta, Israel ha intensificado sus bombardeos en Yemen, alcanzando el aeropuerto de Saná, puertos estratégicos, plantas eléctricas y el palacio presidencial hutí.
El primer ministro Netanyahu advirtió que los hutíes “pagarán un precio muy elevado” y subrayó la determinación militar de Israel.
Crisis humanitaria en Yemen
Con más de ocho años de guerra, Yemen atraviesa una de las peores crisis humanitarias del mundo. El conflicto ha dejado cientos de miles de muertos y millones de personas en situación de extrema vulnerabilidad.
/atc/
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